Los ojos del
gato, profundos y luminosos, tienen un poder misterioso. La palabra egipcia utilizada para nombrar al gato era mau, que significa ver.

Hasta hace poco tiempo, se pensaba que los gatos no distinguían los colores, sin embargo, recientemente se ha comprobado mediante experimentos, que si pueden percibirlos, puesto que su retina contiene conos y bastones, como ya ha sido demostrado. Pero lo más importante, es que los ojos del gato están sumamente preparados en otros aspectos.